20.11.14

UN DÍA DE DISFRUTE EN EL MONTE CON ESCUSA DE LA CAZA.

Esta mañana antes de amanecer he salido dirección Bilbao para acompañar a mis amigos de caza. Según iba amaneciendo por el Este, el Sol se reflejaba en las nubes con un rojo intenso hacía presagiar un buen día y así ha sido.

Llegué al lugar que había quedado en reunirme, hice una llamada por teléfono y al momento ya estaba el Nissan Patrol a recogerme.


Al momento llegó lo fundamental, comer el bocadillo en el monte. Si hay caza y luego no tienes tiempo, un trabajo que has quitado, si no hay caza como ha sido el caso, has disfrutado desde primera hora del almuerzo.

Ya estoy acostumbrándome a llevar la cámara de fotos y si no  hay caza, hago caza fotográfica de todo aquello que me gusta y comparto.

Los cartuchos.

 La escopeta
 Piñas caídas en el monte.

Los madroños, algunos maduros.

Otras bayas rojizas, me parecía un acebo, pero no lo era.


Fotos que he sacado de los madroños.


Pese a que en otoño se caen las hojas, el monte está precioso, árboles con diferentes tonalidades de ocres, amarillentos, el verde de las agujas de los pinos.

Me gusta el monte en otoño.