26.10.14

FIN DE SEMANA EN TEIMENDE, DE MAGOSTO CON EL PUEBLO

Fin de semana estupendo, el tiempo del veranillo de San Martin se ha cumplido y nosotros lo hemos aprovechado para ir a Galicia y celebrar el magosto.

 "Por San Martín se hace el magosto con castañas asadas y vino o mosto". El origen del magosto era una fiesta en torno al fuego y a las castañas asadas con las que los gallegos honraban a las cosechas. El fuego en las cocinas de las frías noches de primeros de noviembre, que invitaban a compartir cuentos y leyendas antiguas. En la noche es también el escenario de los magostos de las cuadrillas, que hacían fuego al aire libre y entre castañas, chorizos asados, vino tinto nuevo, canciones y cuentos continuaban con una tradición cuyos elementos, incluida la queimada final, son simbolos de vida y purificaciones. 


Salimos de vitoria el viernes por la tarde, llegamos allí de noche. A la mañana siguiente fuimos a hacer compras de ternera gallega, visita a la familia, por la tarde vimos el partido Barsa-Real Madrid y al finalizar el partido,

Magosto en Teimende, Parada del Sil.
La casa del pueblo con su comedor listo para que los comensales iniciásemos el magosto. 

Una vez estábamos todos sentados, empezaron a servir la típica empanada, de bonito y otra de carne.

Les siguieron los chorizos asados,  costilla asada y llegaron las castañas también asadas, todo regado con vino nuevo de O Rubio. le siguió un chocolate con bizcochos y bica. Luego los destilados de hierbas y licor café todo casero.

Degustando las delicatessen y la tertulia todos nos animamos e hicimos un buen papel en la comida y la bebida, eso si, sobrios todos.





Amadeo nos deleitó con su buen hacer con la bota de vino.

Hubo cantidad en exceso, no fui capaz de dejar el plato limpio, en cuanto terminaba ya me habían servido otra ración.

La tertulia con mis primos situados enfrente de nosotros.

Ya en la mañana del domingo, nos levantamos con el cambio de hora y emprendimos el regreso sobre las once de la mañana, nos despedimos de la familia y mi hijo que condujese yo que él iba a dormir en el asiento de atrás.
No se levantó del asiento hasta que paramos cerca de Astorga a hacer unas compras y tomar un café.


Paramos nuevamente en Hospital de Orbigo a repostar y tomar un refrigerio, continué yo como conductor todo el camino, mi copiloto me hablaba pero en algún momento también se le caía la cabeza, está comprobado que yo soy el más sufrido o el más fuerte, les comentaba al llegar a casa.

También trajimos unas castañas gallegas que me regaló mi prima Concha, ya me han invitado para la matanza de dos hermosos chanchos como les llaman en Argentina.

Así ha transcurrido el fin de semana, mañana ya toca laboro.
Hasta pronto.